miércoles, 28 de enero de 2026

Ley 535 y el Derecho Internacional



lunes, 26 de enero de 2026

Sindicalismo y regulación laboral minera



Enfoque normativo: La Ley 535 no regula directamente el sindicalismo (materia de la Ley General del Trabajo), pero establece como obligación irrenunciable el cumplimiento de toda la normativa laboral vigente, incluyendo derechos sindicales, negociación colectiva y participación obrera en condiciones de trabajo.

CONCLUSIÓN:

La Ley 535 configura un régimen minero estatalista, administrativo y socialmente responsable, donde:

Los contratos mineros tienen naturaleza administrativa (no concesional), con plazo de 30 años prorrogables, sujetos a control estatal permanente y aprobación legislativa para casos especiales.

La ocupación del suelo se regula mediante derechos administrativos de superficie y paso, respetando siempre la propiedad privada; NO existe figura de expropiación forzosa para terrenos mineros.

La defensa de derechos mineros se ejerce mediante amparo administrativo ante la AJAM, con protección estatal contra invasiones y perturbaciones ilegítimas.

La regulación laboral se incorpora como obligación integral del titular minero, exigiendo cumplimiento de toda normativa laboral vigente, seguridad industrial y responsabilidad social, aunque el sindicalismo propiamente dicho se rige por legislación laboral general.

Este marco refleja el enfoque del Estado Plurinacional de Bolivia hacia una minería estratégica, regulada, socialmente responsable y ambientalmente sustentable, en línea con los principios constitucionales de derechos de la Madre Tierra, bien vivir y economía plural. 

Defensa frente a la expropiación forzosa de terrenos mineros


Ocupación temporal y expropiación forzosa


Contratos y procedimientos mineros


Protección ambiental y contaminación minera




Responsabilidad en el regimen minero


Regimen de explotacion y exploracion minera.


Derecho de ocupación y suelo minero.


jueves, 22 de enero de 2026

George Grosz "Pilares de la sociedad" (Alemania)




George Grosz, de nombre real Georg Ehrenfried Groß (Berlín, 26 de julio de 1893-Berlín Oeste, 6 de julio de 1959) fue un pintor alemán nacionalizado estadounidense[1]​ de la época expresionista. Fue un miembro prominente del movimiento Dada de Berlín y de la Nueva Objetividad durante su etapa en la República de Weimar, antes de emigrar a los Estados Unidos en 1933. Su estilo evolucionó del dadaísmo a la nueva objetividad, corriente de la cual fue uno de los principales maestros.

Honoré Daumier. Caricaturas.










Honoré Daumier nació en el año 1808 en la ciudad de Marsella, pero siendo niño tuvo que trasladarse a París junto con su familia. Fue el tercer hijo y único varón del vidriero Jean-Baptiste Daumier y de Cécile-Catherine Philip. Su padre era vidriero ambulante y aspirante a poeta. Obtuvo su gloria en la Marsella natal, de donde partió a París para su consagración definitiva. El estilo de los versos del padre de Honoré fue del agrado del director del Museo Real Alexander Lenoir, que le consiguió un puesto de copista en un tribunal. Daumier padre aún pudo publicar sus versos en las imprentas reales de la restauración borbónica. Incluso consiguió poner en escena su obra Felipe II en un pequeño teatro. Al tiempo se quedó sin trabajo y Honoré Daumier tuvo que salir a trabajar desde muy joven. Trabajó como ujier en un tribunal de justicia y como aprendiz en una librería; luego se dedicó a estudiar pintura y dibujo. Cuando iniciaron el Romanticismo y el Realismo, dio inicio a su carrera de artista realizando trabajos en xilografía y abordando la ilustración de anuncios publicitarios en los que se nota el influjo de Charlet.

En 1828 comenzó sus primeras litografías para el diario La Silhouette (La Silueta). En 1830 inició su labor en la revista humorística La Caricature en donde adquirió merecido renombre por sus grabados y dibujos llenos de sátira y crítica social (incluyendo escenas domésticas). En 1832 comenzó a trabajar en Le Charivari, periódico humorístico-político dirigido por Charles Philipon; allí tuvo como compañeros a otros señalados caricaturistas: RaffetDevéria y Grandville. Gracias a Charles Philipon se decidió a elaborar una gama de bustos en terracota, representando a Las celebridades del Justo Medio, dándoles un aspecto divertido al utilizar las características físicas de los políticos. Particularmente crítico al gobierno de Luis Felipe I de Orleans. Daumier, precisamente por haber realizado una caricatura en la que ese monarca aparecía retratado como Gargantúa (el glotón personaje de Rabelais), sufrió una prisión de seis meses.

Caricaturas. Diferentes autores.







Francisco de Goya "El Coloso" (Espana)



Francisco José de Goya y Lucientes[1]​ (Fuendetodos, 30 de marzo de 1746[2]​-Burdeos, 16 de abril de 1828[a]​) fue un pintor y grabador español. Su obra abarca la pintura de caballete y mural, el grabado y el dibujo. Su estilo evolucionó desde el rococó, pasando por el neoclasicismo, hasta el prerromanticismo, siempre interpretados de una forma personal y original,[3]​ y siempre con un rasgo subyacente de naturalismo, del reflejo de la realidad sin una visión idealista que la edulcore ni desvirtúe, donde es igualmente importante el mensaje ético. Para Goya la pintura es un vehículo de instrucción moral, no un simple objeto estético.[4]​ Sus referentes más contemporáneos fueron: Giambattista Tiepolo y Anton Raphael Mengs, aunque también recibió la influencia de Diego Velázquez y Rembrandt.[5]​ El arte goyesco supone uno de los puntos de inflexión que entre los siglos xviii y xix anuncian la pintura contemporánea y es precursor de algunas de las vanguardias pictóricas del siglo XX, especialmente el expresionismo.[5][6]​ Por todo ello, se lo considera uno de los artistas españoles más relevantes y uno de los grandes maestros de la historia del arte mundial.

Diego Rivera "El cargador de flores"



Diego María de la Concepción Juan Nepomuceno Estanislao de Rivera y Barrientos (Guanajuato, 8 de diciembre de 1886-Ciudad de México, 24 de noviembre de 1957), conocido como Diego Rivera, fue un pintor realista, cubista y muralista mexicano.

Es conocido por sus obras pictóricas de alto contenido político y social en edificios públicos. Fue creador de diversos murales en distintos puntos del ahora llamado centro histórico de Ciudad de México, así como en la Escuela Nacional de Agricultura de Chapingo.


 

Sebastiao Salgado "Workers / Gold Mine"









Sebastião Salgado (AimorésMinas Gerais; 8 de febrero de 1944-París, 23 de mayo de 2025)[1]​ fue un fotógrafo sociodocumental y fotorreportero brasileño.[

Viajó a más de cien países por sus proyectos fotográficos. La mayor parte de estos han aparecido en numerosas publicaciones y libros. Exhibiciones itinerantes de su trabajo han sido mostradas en todo el mundo. El galerista Hal Gould lo considera el mejor fotógrafo de los comienzos del siglo XXI.[4]​ Recibió numerosos premios internacionales, entre ellos el Premio Príncipe de Asturias de las Artes, en 1998,[5]​ o el Premio W. Eugene Smith de Fotografía Humanitaria,[6]​ en 1982.

Estudió economía en la Universidad de São Paulo y en la Universidad de Vanderbit de Estados Unidos. En 1968 logró el máster en economía. Entre los años 1969 y 1971 viajó a París en donde obtuvo el doctorado en la Escuela Nacional de Estadística Económica. Trabajó en la administración de la Organización Internacional del Café (OIC) hasta 1973, cuando decidió dedicarse a la fotografía, terreno al que llegó relativamente tarde y de modo autodidacta. En su carrera como fotógrafo comenzó trabajando para la agencia Gamma con sede en París para, luego, en 1979 unirse a Magnum Photos. En 1994 dejó Magnum para formar su propia agencia Amazonas Images en París y representar así su obra.

El " Minero" de Miguel Alandia Pantoja



Miguel Alandia Pantoja, considerado uno de los pintores bolivianos más influyentes del siglo XX, nació en Llallagua (Potosí), el 27 de mayo de 1914, y murió durante su exilio en un hospital de Lima (Perú), el 2 de octubre de 1975, tras una larga enfermedad. Ese mismo año sus restos fueron inhumados en la ciudad de La Paz; el cortejo fúnebre partió del local de la Federación de Mineros entre llantos y voces que murmullaban: “Alandia sigue vivo. Alandia es inmortal”.

Su infancia estuvo marcada por las injusticias sociales y por un ambiente familiar donde se incentivó el amor al arte y la literatura. De ahí que el olor al óleo y a la copajira fueron las sensaciones que más perduraron en su vida. No cursó estudios en academias de bellas artes, pero atesoró un talento innato que lo convirtió en un artista autodidacta, con una vocación creadora que lo llevó a escalar las cumbres más elevadas de la plástica latinoamericana.

A muy temprana edad, por influencias de su padre, tomó conciencia de los antagonismos entre la oligarquía minera y las pujantes organizaciones obreras, y no tardó mucho en asumir una filosofía revolucionaria que más tarde sería uno de los motivos centrales de su obra. Concurrió como recluta a la Guerra del Chaco, donde cayó prisionero y luego huyó al Paraguay; una experiencia que, sin embargo, le sirvió para constatar que la guerra fratricida entre Bolivia y Paraguay fue tramada por dos consorcios imperialistas que se disputaban los yacimientos petrolíferos en las tierras del Chaco Boreal, donde derramaron su sangre los soldados hambrientos y sedientos de ambos países. El pintor, como fiel exponente de su realidad, hizo también que esta amarga vivencia se reflejara de manera consciente en una parte de su producción pictórica.

El artista, a modo de asumir un compromiso más serio con las masas desposeídas, se convirtió en un activo militante del Partido Obrero Revolucionario (P.O.R.) y, durante el sexenio “rosquero”, fue uno de los fundadores de la Central Obrera Nacional, el antecedente inmediato de la Central Obrera Boliviana (COB). Su estrecho vínculo con las organizaciones obreras lo impulsó a presentarse como candidato a la diputación por la provincia Murillo de La Paz, en la planilla del Bloque Minero en las elecciones de 1947. De modo que Alandia Pantoja no sólo fue un maestro de las artes plásticas, sino también el activista político-sindical, cuyas consecuencias lo llevaron a sufrir la persecución, el destierro y, lo que es peor, la destrucción por parte de las dictaduras militares de varios de sus murales cargados de esperanza y compromiso social.